sábado, 11 de julio de 2015

Āsana: posturas.


Āsana significa mantener el cuerpo en una postura particular con bhāvanā, el pensamiento de que Dios está en tu interior. El āsana ha de mantenerse con firmeza o sthira para que esa divinidad no se tambalee. Āsana jaya o la conquista del āsana llega cuando cesa el esfuerzo y se asienta la estabilidad. La estabilidad trae consigo el estado de sukhatā o beatitud. Un asana mantenida en ese estado ya no es realizada por el cuerpo físico o fisiológico, sino por el Sí-mismo interior. En este estado el cuerpo ha sido conquistado, las dualidades han desaparecido y se ha logrado la unión del cuerpo, la mente y el alma.
El cuerpo y la mente están interrelacionados y son interdependientes. Si existe cualquier trastorno en el cuerpo, la mente se ve alterada y viceversa. En el yoga, el cuerpo y la mente se cultivan mediante un proceso constante de práctica de āsanas para evitar cualquier trastorno en su funcionamiento. Esta práctica proporciona salud, equilibrio, movilidad e inmunidad a las enfermedades.
En el dominio de las posturas yóguicas reside el secreto de la conquista del cuerpo: mediante este paso básico el sādhaka(practicante) es conducido al plano espiritual y hacia la realización del Sí-mismo.

Extraído de: “Yoga para la mujer” Geeta S. Iyengar. Ed. Kairós.
MI ALMA SALUDA A TU ALMA

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